Todo empezó por una canción…

Ella la escucha con sus cascos, como un susurro que la saca del salón, del ordenador y la tarea que tiene entre manos…

Y su piel despierta…

Y recuerda….

Otros lugares, otras canciones, otras pieles…

Y le mira con el descaro de quien sabe,

Y con el pudor de ser descubierta en las ganas,  antes de tiempo

Porque hoy el tiempo va lento, igual es la falta de sueño.

Y busca todos los minutos de la canción para recrearse en esta sensación

De que sus gestos le parecen otros,

O tal vez con la música hay menos ruido y puede verlo más claro

O  será estar sin dormir que le hace bajar la guardia

Y  se fija, de pronto se fija…

Y se va…

Y se imagina…

Que él se acerque,

Qué la saque a bailar, pero a ritmo de Sabina, lento y descarado porque ahora escucha “Como un explorador….”

Eso… a explorar!!

Duda un momento…….

Quitarse los cascos, probar  suerte  y acercarse a él….

O retomar la tarea pendiente de escribir…

Y él, que no se ha enterado de nada, no necesita entender…

Le  acoge sorprendido y encantado,

Y es que  siempre es bien recibido el entusiasmo, aunque con  algo de desconcierto de no saber dónde empezó todo…

Pero todo fue con una canción…