Como sexólogas, nos despierta especial interés acercarnos a aquellos relatos que nos permiten profundizar en las experiencias  con las que los sexos buscan y encuentran su realización.

Así, este relato de Maternidad adaptada es una oportunidad para mirar y descubrir algo más del recorrido transitado por Estrella Gil,  del deseo al proyecto de hijo.

Estrella recoge sus vivencias y reflexiona sobre las necesidades de su hijo, las limitaciones y posibilidades con las que se encuentra como la mujer y madre que es, las maneras de acomodarse ante cada nuevo cambio, los reajustes precisos que ha de incorporar, la importancia  del acompañamiento profesional,  familiar  y comunitario en toda esta historia.

 Una historia que empieza así…

“Tengo 30 años y parálisis cerebral de nacimiento. Esto me afecta a la movilidad y equilibrio. Siempre he deseado ser madre. Ahora, con una vida de pareja estable, el deseo se convirtió en un proyecto. Y el proyecto se convirtió en realidad”.

Sobre la manera peculiar en que una mujer vive su maternidad….

“Mis padres no entienden por qué me empeño en “encoger” al niño en una mochila, teniendo un carrito. Pero es que el carrito no lo puedo llevar yo, y se trata de poder salir a la calle con mi hijo”.

Cuando se encuentra con profesionales que le facilitan este proceso….

“Afortunadamente me encuentro con un profesional que valora mi discapacidad en su justa medida. Es decir, en lo que pudiera afectar al embarazo y el parto. Se abstiene de hacer juicios de valor sobre si podré o no cuidar de mi hijo después”

Y también cuando percibe dificultades añadidas  en el mismo….

“No dejo de pensar en algunos problemas. El más evidente es a la hora de la exploración ginecológica: subir a la camilla. Es bastante complicado, y si lo es ahora, ¿cómo será cuando tenga el bombo de 9 meses?, ¿no existen camillas hidráulicas como en los dentistas?”

¡¡Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotras!!

Miriam Sobrino Olmedo