No hay tiempo

Una de las quejas más frecuente en unas y otros tiene  que ver con cómo encontrar espacios, tiempos, oportunidades de disfrute compartido no vinculados a la crianza.

Así, los relatos de muchas parejas están salpicados por esos: “Ya no tenemos ganas, cuando por fin se duermen estamos agotados, es difícil disfrutar cuando estas pendiente de si llora o se despierta, si casi no nos vemos cómo para  tener relaciones, parecemos compañeros de piso más que amantes…”

Las oportunidades de encontrarse en pareja con todo lo que sobreañade la crianza no suelen darse de manera espontánea. Es decir,  que es complicado cruzarse por el pasillo, guiñarse un ojo, pellizcarse el culo, lanzarse un piropo…..dejarse llevar y que  la cosa surja. Siendo común en  muchas  parejas que dejándose llevar, lo que acostumbra a suceder es que el cansancio, los cuidados, y otros elementos, los arrastren a la deriva, alejándoles de la pareja que son y las posibilidades de encuentros eróticos.

 Ideas que no ayudan

Hay ideas que entorpecen las posibilidades de seguir descubriendo maneras de disfrutar juntos, y suelen boicotearnos, algunas serían…

…Los encuentros eróticos tienen que ser espontáneos,  eso los hace más interesantes y mejores.

…Cuando los encuentros  se planean y organizan se disfrutan menos.

…El mejor (y a veces único) lugar para ir a un encuentro erótico es sentir un impulso excitativo por el que dejarse llevar.

…Lo nuevo siempre es un valor, y desde ahí incorporar nuevos  gestos, nuevas posturas, nuevos lugares….es indicativo de que la cosa va.

Estas serían solo algunas ideas que circulan alrededor de la erótica de las parejas y que pueden meterlas en algunos líos. Recogemos estas porque resultan  especialmente dañinas cuando vivimos bajo unas circunstancias en las que hay poco espacio para la improvisación, como podría ser el postparto y la crianza. Y es que en muchas ocasiones se trata de hacer que sea “real”  el encuentro en aquellos momentos que puede ser “posible”, porque si no, quien sabe cuándo será.

Otra de esas ideas boicoteadoras, sería entender toda  discusión como  síntoma de que la pareja no va bien.

Si decíamos que la llegada de los hij@s nos ubica en nuevo escenario, este podrá  traernos  nuevas discusiones alrededor de nuevos contenidos. Ya no se trata solo de elegir dónde vivir, qué película, qué plan de fin de semana, cómo organizarse en la convivencia, qué  tiempo se dedica a los amigos o la familia…Hay un nuevo común que son los hijos, que adquiere una presencia mayúscula, alrededor de lo que pensar, organizar, decidir y es posible que también discutir mucho.

Esos requisitos para “entrar a escena”

 El contenido erótico de algunas zonas, gestos, ropas, espacios puede desplazarse y  desdibujarse.

Un pequeño ejemplo podría ser el dormitorio, ese lugar privilegiado para muchas parejas, testigo de  encuentros entre los amantes.

Cada pareja sabrá lo que desajusta, sus necesidades, sus límites, así como los distintos requisitos (más o menos rígidos) para entregarse a los placeres del amor. Por recoger algunas posibilidades con las que contar para meterse en faena…

Bebe dormido (en  la cama)

Bebe dormido (en su cuna)

Bebe dormido + luz apagada

Bebe dormido + luz apagada +expresiones de gozo contenidas

Bebe dormido fuera de dormitorio

Bebe despierto+ no llanto + luz apagada

Bebe despierto +llanto (sutil) +nos salimos nosotros de la cama

Bebe despierto+ bebe tranquilo+ nos tapamos con las sábanas para que no vea

Bebe como sea y donde esté + nosotros nos vamos del dormitorio…

Tú, yo y otras presencias que llenan la cama

De alguna manera, no solo el escenario cambia con la llegada de los hijos, la mujer y el hombre que somos también experimenta cambios, y desde ahí puede que nos sintamos desbordados por todo lo que nos trae de nuevo.

Así, hay algunos invitados inoportunos  que se meten  en la cama junto a nosotros y casi no nos dejan espacio…

¿Y si me duele?, ¿Y si le molesta?, ¿Y si es perjudicial?

¿Y si no le gusta cómo antes?, ¿Lo sentiré como antes?

¿Le seguiré poniendo?, ¿Le seguirá apeteciendo?

¡Ay  que ver cómo ha cambiado  el cuerpo!

¿Le acarició las tetas?, ¿Por qué no me toca las tetas?, ¿Y si sale leche?

¿Y si llora él bebe, y si nos oye, y si nos ve?

¡Como dure mucho se despierta!

¡Como dure poco no voy a poder!

….Estas ideas que pueden colarse entre las sábanas sobreañaden demasiadas presencias para un encuentro a dos. Y es posible que se instalen tan cómodamente, que  a veces  no dejan  espacio en una cama llena de todo menos de nosotros y nuestros deseos.

A eso no ayuda toda una serie de deberías en el hacer y el desear alrededor de la sexualidad que priorizan  una erótica (con unos deseos,  frecuencias, gestos, excitaciones…) por encima de otras. Vamos, que como no cumplamos con lo mandado estamos fastidiaos.

Mirar de reojillo lo que ya no está

 Puede que se cierren  algunas posibilidades para la erótica en pareja, pero eso no se traduce necesariamente en menos disfrutes y placeres,  sino en el arte de explorar otras vías por las que encontrarlos. Y mirar todo el tiempo lo que la crianza ha dejado fuera no suele ayudar….

¿Te acuerdas de cuándo…?

… Cenábamos los dos juntos y la conversación llegaba hasta el sofá con un vino y…

…Bailamos juntos y solo había dos cuerpos en escena y la música era nuestra y…

…Nos quedamos desnudos  dormidos después de hacer el amor y ninguno saltaba corriendo a vestirse y…

…Pensaba la ropa interior que me ponía,  la elegía, trataba de que combinara y…

Resetear  y actualizar la relación de pareja

 En ocasiones, al hablar de sexualidad tras el parto y durante la crianza, se enfatiza en la cuestión del reinicio, como si de lo que se tratara fuera de esforzarse por volver a las condiciones previas y originales (antes de los hijos, antes del embarazo, antes de….) Sobreentendiendo que en ese “previo” volverán a encontrarse los mismos gustos y placeres de siempre, de antes.

Nuestra propuesta tiene más que ver con un resetear que nos permita un nuevo comienzo, un partir de 0 cada vez que sintamos que nos trabamos en el juego del amor, pero no ya  intentando lo imposible (buscar lo de antes, ser los de antes de los hij@s), sino actualizando la relación, contando con la nueva versión de la mujer, el hombre y la pareja que somos, lo que parte necesariamente por “ponernos al día” y  contar con quienes somos hoy y ahora. Una propuesta, un ejercicio imprescindible no solo durante la crianza, y es que la relación se hace de un “Tu y Yo” que no deja de cambiar, crecer y  renovarse.

 

Visto lo visto, parece darse  una especie de conspiración que recuerda a las parejas constantemente los motivos que no hacen de esta, la crianza, un momento, un contexto que facilite estas cosas del gusto y el placer erótico. No seremos nosotras  quienes desmintamos el cansancio, la falta de posibilidades, el cambio de prioridades, los tiempos que se escapan…

Con todo,  puede que la disponibilidad del cuerpo para algunos  placeres se vea limitada,  pero  esta nueva realidad no será exclusiva para aquellos gustos que tienen que ver con la erótica.   También  escasea  el gusto de ir al baño tranquilos, darse una ducha de más de dos minutos,  comer a dos manos y con sobremesa,  degustar y no solo tragar,  entregarse a una conversación apasionante, dormir la siesta, trasnochar sin miedo a la resaca mañanera con niños, leer un buen libro…..

Desde estas líneas  nos gustaría acompañar a esos padres, madres y amantes en esa aventura de ser familia, porque tener hijos es uno de los proyectos más significativos que hacemos en pareja, uno de los más ilusionantes y que más energía y dedicación implica. Y  en ocasiones sucede, que bajo la experiencia de la crianza  se desplazan  algunos  momentos y oportunidades  para la intimidad y erótica en pareja.

Y si quieres conocer más de la segunda parte del artículo…

Esas oportunidades para encontrar la complicidad juguetona en pareja cuando llegan los hij@s,  desde Sexorum os ofrecemos diferentes propuestas que os ayuden a seguir disfrutando juntos cuando surgen dificultades.

A través de nuestro taller  EL TSUNAMI  DE LOS HIJ@S: DIFICULTADES EN LA SEXUALIDAD Y RELACIÓN DE PAREJA”  y las CONSULTAS PARA PAREJAS. De todo esto puedes encontrar más información en la web o consultarnos a  través del  teléfono  914354479 o en sexorum@sexorum.org.