Son muchas las historias alrededor de las tetas.

Historias de complejos,  inseguridades, de anhelos, deseos, de protagonismos eróticos, de placeres, disfrutes, ansiedades, sufrimientos…

Las tetas, ese rasgo sexuado que  en la identidad de  muchas mujeres  acostumbra a tener un lugar destacado, y  cuando en la biografía de ellas  y sus parejas  llega la maternidad y  la lactancia, suelen adquirir una presencia mayor  a la conocida, apareciendo  otros significados y nuevas vivencias.

Sabemos que son muchas  las historias  vividas por  las parejas en relación a las tetas y la lactancia , historias diversas  que pueden  traer…

Confusión en relación a cómo integrar tantos cambios : nuevos volúmenes, turgencias, colores, tamaños, sensaciones, significados,  sujetadores…

Bienestar,  o quizá malestar,  al sentir esa nueva feminidad subrayada y admirad.

Desajustes a la hora de reorganizar el juego erótico.

Nuevas vías que abren  otras posibilidades para los placeres , como el gusto de mostrar o admirar un  escote; caricias, besos, lametones que se buscan  más, se disfrutan mejor; complicidades  recién estrenadas …

Incomodidades con esos gestos  eróticos de antes  que  han dejado de ser deseables y placenteros, como  cuando molesta el tacto, incomoda algunas posturas, desconcierta la posibilidad de salida de leche…

Dificultades para comunicar en pareja las vivencias que surgen; ¿Cómo le digo que ya no me gusta chuparle ?,  ¿Cómo le pregunto porqué ha dejado de acariciarme?, ¿Cómo le explico que me siento desplazado?,  ¿Cómo le pido que forme parte de esto?…

Conocedoras de algunos cortocircuitos que aparecen  en la relación y erótica  de las  parejas durante la maternidad y  la lactancia, en sexorum acompañamos a esas mujeres y hombres que perciben desajustes  para que puedan encontrar su manera de seguir disfrutando juntos.

A modo de invitación por si os apetece compartir más historias os dejamos  esta nueva ilustración de Gloria Vives.